domingo, 15 de octubre de 2017

W.

Creí que con el tiempo me iba a olvidar,
como tantas cosas que uno prefiere olvidar
Me empujé a salir con otro como si fuera un deber
Le hice caso a Facebook
Perseveré en tratar de borrar
En probar las leyes del (super)mercado sexual
Me dije "Si fue azar, esto se repite"
Pero a último momento algo me frenaba
Te stalkeaba, miraba tus fotos y me sentía triste y tonta


Cuando me invitaste a salir, no entendí
Te dije que sí. Pensé que era un error
¿Yo? ¿Qué me vio a mí?
Confié en la imagen de una biblioteca
Salí, y volví contenta
Tenía tu perfume en mi piel, suspiraba
Tuve ganas de verte otra vez toda la semana
No te quise escribir, esperé que vos lo hicieras
Y cuando te vi, te noté inseguro


Acostados los dos, te empecé a hablar de mi
Sentí desprecio y al otro día me enojé
Vos no me hablaste más y te eliminé
No sé por qué me dolés tanto,
por qué me ilusioné.
No sé qué es lo que hay, no sé nada de nada
Decidí mandarte solicitud de amistad
Y probar con empezar de nuevo

Quizás este equivocada
"Todas las historias de amor son historias de fantasmas"
dice el título de una biografía sobre David Foster Wallace


Una fantasía rota

Era un día común, de principios de agosto
yo casi terminaba en la oficina
estaba sola
las chicas ya se habían ido

Te presentaste
con un pulóver bordó gastado, escote en “v” y jeans
el pelo enloquecido
Te apoyaste sobre la pared,  hiciste preguntas
como si no supieras de nada, sentí que me tomabas examen
te mordiste el labio, noté cierta picardía
tus ojos me miraban brillantes y azules

Tanto ver  tu nombre en los mails y ninguna foto
nombre antiguo, mails escuetos
Fue un instante, no puedo saber qué
quedé encandilada
recuperé las ganas
Dude un tiempo y a las dos semanas
te agregué al Facebook
Si lo pienso  no tiene sentido
Intenté espiar
si había novia, esposa, amante
no encontré nada
solamente mucha familia, amigos y un hijo grande

Todo sumó a mis fantasías
Verte llegar de casualidad,  sonreír
El abrazo que me diste el día del asado
y tuve que interrumpir

Cada whatsapp que me escribís
no quiero que se termine nunca
como idiota, por si acaso reviso
si hay algo que me quedó sin leer
Un beso, una invitación…
Una fantasía rota