Yo cometo el error de disfrazar con ternura el deseo.
Quizás sería mejor mantener la tensión del silencio.
Pero soy impulsiva.
Pasó el tiempo y todo parece simple y complicado al mismo tiempo.
No hay una forma de explicar la atracción. Cuando releo lo anterior siento que está exagerado, en el sentido de que las palabras son demasiado pomposas y el deseo es más bruto, más impulsivo.
Demasiada película que quedó en el aire . Demasiado desgaste diario en el espacio virtual del trabajo para que todo quede en nada.
B. no me habla, me clava el "visto" de todo lo que se habla por chat pero no me habla por chat a mí. Yo a él tampoco. Dejé de ser cariñosa...¿para qué?
Leo el historial del chat y veo las caritas, mis dosis de amor diario. Sus dosis también las veo, a su manera, mucho más distante, regalándome parte de su tiempo para ayudarme con algo.
Esta es la parte más tierna, cuando la atracción estaba fresca todavía:
hola Ana, cómo va?
Vos sólo me hablás por trabajo... 😞
¿Por qué tantas vueltas?... estuve regalándome, quizás es eso. O quizás es simplemente histeria masculina. Nunca hubo deseo de verdad. La última vez que hablamos, cuando le dije que me gustaba mucho hablar con él me dijo "Lo sé". Quizás lo asusté, yo quería que pasara algo y no pensaba en lo que vendría después, no sé, es muy difícil manejar la atracción y más para mí, que me sale en modo de ternura porque tengo un monstruo adentro y el monstruo no es femenino. Pero si a él le pasara también.. los hombres tienen más libertad para soltar, más aún con señales del otro lado. No sé, aveces no entiendo porque no hizo nada y aveces me siento una pelotuda por insistir.
Hay días que quiero desaparecer de ahí. Así no lo veo más y me olvido, con el tiempo.
Hay días que quiero desaparecer de ahí. Así no lo veo más y me olvido, con el tiempo.
7 comentarios:
Vos de fantasiosa que sos, Ana. Donde dice "fantasía erótica" debe decir "imaginación erótica". La imaginación nos muestra el lado invisible pero real de las cosas, de los verbos y de nosotros mismos; en cambio, la fantasia es cualquiera fruta. Vos de atolondrada que sos, Anita. Yo en tu lugar haría la promesa de estar más presente en el mundo, y de hundirme más, y de repetir más... más reconciliación y menos ansiedad. Cariños, Pablo.
No, yo no creo ser una persona con los pies fuera de la tierra, mis acciones por lo general me demuestran lo contrario y mis intuiciones también. El deseo lleva a la imaginación, es inevitable. Soy ansiosa, si, y con algunos tipos eso es una cagada. No estoy poco presente en el mundo. Es más, soy muy directa y no doy vueltas. Los tipos huyen, están acostumbrados a la histeria, más aún si son inseguros. No me vengas con respuestas de libro sobre la diferencia entre la imaginación o la fantasía. Lo que a mi no me sale, por más que sea ansiosa, es hacerme la boluda. El tipo claramente puso una distancia, no actuó y tubo señales claras. ¿Insistir? ¿Profundizar? ¿Reconciliarme? Esto no es una partida de ajedrez. Si da tantas vueltas y hace cosas poco claras es porque no quiere y si quiere que sea más contundente.
Exacto. Yo estaba pensando en que nosotros, las personas belicosas, los que abrimos las puertas a los cabezazos, por puro delirio, o porque abrir puertas con la mano, haciendo girar el picaporte, lo hace cualquiera y no tiene gracia, a veces pasamos por alto la cuestión de la utilidad o incluso de la realidad real y mísmisima de nuestros compromisos. Al otro lado de la puerta abierta aparece un cuarto vacío. ¡Avisá, puto!, como decía el artista belicoso Blas Giunta.
"Si hace cosas poco clara es porque no quiere". 100% de acuerdo. "Y si quiere que sea más contundente". 100% de acuerdo. ¡Larga vida a los contundentes! ¡Poca vida a los tibios!
Cariños, Pablo.
Ahora entiendo mejor. Me metí en un laberinto que dio pocas señales de que tenía alguna salida, muy pocas señales a favor, y vaya a saber por qué yo me enrosque cuando debería haber frenado antes. Si. Pero los tipos están re histéricos y yo que no soy para nada histérica me siento muy desubicada. Cuando ya no hacés nada vienen y la cosa se esfumó. Por otro lado el que fogoneó esto fue un compañero de laburo, juro que sin esa pata yo no me metía tanto sin una señal contundente.
El compañero de laburo que fogonea... El que te quiere sexear es ese. Está viendo cómo. Está pensando. Yo me subí a una bicicleta y llegué hasta China; nunca tuve televisor y pude ser feliz; otra vez viví tres años sin heladera y pude comer; largué las chocotortas por un año y dos meses; me patearon seis penales y detuvé los seis con mis puños de acero; volví a buscar a mi chica después de 10 años, la encontré y ví que mi chica nunca había existido... Ahi no me salió. Cosas que pasan.
Cariños, Pablo.
Vengo de nadar y estoy en éxtasis. ¿En qué estábamos? Vos hablabas sobre el deseo y yo me subía al caballo. Escribi más, Ana. No pude hacer dos largos seguidos pero a caballo hago más, seguro.
Cariños,
Pablo.
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