Carta a P.
Apelo a la capacidad de entenderse. Las pasiones son tempestuosas y no se llevan bien con el entendimiento. Vos viviste encerrado, te armaste un mundo alejado y "seguro" durante muchos años. De ahí surgió, entre otras cosas, un mundo literario. Al menos creaste algo. Yo hice algo parecido. Durante casi la misma cantidad de años me encerré muy seguido en la comida y los baños. Las relaciones que hice desde ahí fueron funcionales y defectuosas. Rescato igual lo que aprendí y hoy decido llevar conmigo. Soy ansiosa y compulsiva. Soy muy sensible. Y la historia personal es una sombra que siempre te acompaña. Eso me hace comportarme como una desequilibrada. Recién ahora estoy descubriendo el mundo, pero desde ese lugar desde el cual me estoy mudando diariamente. Aveces corro, otras camino sigilosa, y aveces doy un paso atrás porque me asusto. Por momentos estoy maravillada, por momentos enloquecida y por momentos aterrada. En algún punto soy como un niño. No sé bien cuándo poner expectativas, cuánto, cómo, cuales. ¿Sabremos alguna vez? Me olvido de que existe un mundo, que a cada quién cada cual, que muchas veces lo peor que vivimos lo elegimos nosotros, y me agarro de lo mejor que encuentro en el camino como si mi vida dependiera de eso, como un salvavidas porque todavía estoy aprendiendo a nadar y no me quiero ahogar. Esta vez el detector no funcionó en relación a vos, no es que hubo algo que me hizo pensar que estaba eligiendo mal, sino en relación a que todavía te estás separando y ninguna relación buena puede salir desde ese lugar. Tuve un sueño que escribí y titulé "La estabilidad del chocolate". Aparece otra mujer que estorba y complica. La estabilidad del chocolate, de ese chocolate, necesita de una dosis de veneno.Quizás por momentos encontraste un oasis en mi, te olvidaste de ese infierno en el que todavía estás inmerso, pero no dejó de ser un espejismo. Quizás el amor es un oasis. O es la hermosa sincronía de baile de un par de trapecistas, como los que aparecen en el sueño. Te diste cuenta antes que yo. Encontrar el lugar, tu lugar, encontrarte, si es que existe algo así, llegará con el tiempo. En ese sentido nos equivocamos los dos. Ni vos ni yo sabemos bien lo que queremos y lo que podemos, sabemos mejor lo que no queremos, de que es necesario huir. Yo no conozco hasta dónde puedo llegar, no conozco mis limitaciones pero el sueño fué un alerta al que no le di bola. Creo que vos tampoco sabés bien hasta dónde sos capaz de llegar, tenés mucho mucho por explotar. Ya aparecerá el momento en que parados en un lugar mejor, podamos ser -al menos- amigos y hasta quizás hacer ese proyecto del libro juntos. Y sé que al menos amigos porque pudimos y podríamos compartir muchas cosas, disfruté mucho de nuestras charlas intensas e interesantes, que me dejaron pensando bastante y me hicieron conocer cosas diferentes y te quiero -desde ya- sólo por eso.
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